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Los festejos de la independencia y su utilización política.

  El 16 de septiembre de 1812 se celebró por primera vez la independencia de México. Ocurrió en el pueblo de Huichapan, en el actual estado de Hidalgo y su creador fue Ignacio Rayón, un militar insurgente que había heredado el mando de la rebelión insurgente. Ya desde entonces se volvió costumbre que hubiera un desfile militar.  Un año después, el cura José María Morelos estableció en su discurso "Los Sentimientos de la Nación" que México debía tener dos fiestas patrias: el 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe, y el 16 de septiembre, para recordar a Miguel Hidalgo e Ignacio Allende. Desde entonces celebramos la independencia nacional y cada época le ha puesto algo de su cosecha a esos festejos. Nosotros estamos acostumbrados a que la fiesta comienza en la noche del 15 con el presidente tocando la Campana de Dolores, pero ese ritual surgió gracias a Porfirio Díaz a finales del siglo XIX. Originalmente la fiesta sólo era el día 16, con salvas de artillería, misas, dis...

"Si todavía nos acobijamos por la patria..."

Serían las once de la noche, cuando a la muy dudosa claridad que nos rodeaba, percibí en la tropa cierta inquietud , cierta separación de grupos, pero distantes, a la vista de los centinelas que sobresalían derechos e inmóviles como los pilares. Con extraordinaria precaución, embarrancándome en las cercas y con menos ruido que el rodar de una pluma por los suelos, penetré hasta la recámara del señor Juárez y le dí parte de lo que observaba. El señor Juárez, vistiéndose y echándose sobre los hombros un capotillo con abertura para los brazos,  y segunda capilla muy larga, me dijo -Ve, acércate y dame cuentas de lo que ocurra, sin despertar a nadie. Me dirigí, entonces, al más numeroso de los grupos, después de contestar al quién viva, y ví a los soldados rastreando por el suelo con un afán desusado. -¿Qué es eso, muchachos, qué buscan? -Miren -dijo un soldado-, aquí está el Güero -y los soldados me rodearon.  -¡Oiga! -me dijo uno de ellos -, ¿pues qué no sabe ni el día en q...