Adios, Bicentenario... hola, realidad.
Se acabó el 2010. Termina el año del Bicentenario y del Centenario. Aunque creo que se acabó el 20 de noviembre pasado, con ese conjunto de festejos tan raros que además se realizaron en una fecha distinta a la ya mencionada. Con eso de que a Vicente Fox se le ocurrió que podíamos disfrutar de fines de semana de tres días, aunque nos brincáramos las fechas históricas por las cuales en esos días no hay labores, ahora no supimos si la Revolución comenzó el 15 de noviembre, el 20 o en alguna otra fecha, (o si alguna vez tuvimos una "Revolución Mexicana"). Ni modo, hay que decirlo otra vez: los festejos no estuvieron a la altura de nuestras expectativas. El problema no estuvo en el "Quetzalcóatl conceptual", ni en el "Coloso de 15 minutos" y mucho menos en el "Shalalá" (perdón por recordarles que alguna vez existió esa canción) . No, el gran problema fue que no usamos al 2010 para repensar los dos siglos anteriores ni para imaginarnos las centurias q...