Miguel Miramón; entre el Cerro de Chapultepec y el Cerro de las Campanas.
Fue un valiente militar y un orgulloso egresado del Colegio Militar; defendió a México el 13 de septiembre de 1847 y se convirtió en el presidente más joven del país en 1859. También permitió robos y masacres para defender su proyecto político, y murió fusilado junto al emperador Maximiliano el 19 de junio de 1867. La historia nunca es simple ni bonita; es apasionante pero también contradictoria. Miguel Miramón estaba convencido de que México necesitaba una dictadura para acabar con los demagogos que lucraban con la política, y que el país saldría adelante gracias a modernizar nuestra economía. Si la vida hubiera sido distinta, tal vez habría sido amigo y colaborador del hombre que logró esas dos metas: Porfirio Díaz. Pero la historia no se hace con "hubieras". Y Miramón tuvo que afrontar las dolorosas consecuencias de sus acciones. Miramón nació en la ciudad de México en 1831. En su familia aprehendió dos tradiciones mexicanas del siglo XIX: la profunda fe católica y el...