Reparando a la Virgen de Guadalupe
Como mencioné en un post anterior, hace una semana falleció Guillermo Schulenburg, último abad de la Basílica de Guadalupe, quien recibió esta encomienda de manos de Juan XXIII, pero tuvo que dejarla luego de que en la década de los noventa surgiera un escándalo en el que se le acusaba de negar la aparición del Tepeyac. En 2003 el Abate Schulenburg publicó sus memorias , en las que cuenta sobre cómo recibió ese cargo, las obras que realizó para la construcción de la nueva Basílica (y los políticos y empresarios que le ayudaron a lograrlo) y otros temas. Uno de ellos, creo que el más interesante, es el estado en el que se encontraba la tilma, el tesoro religioso más importante de México, y cómo tuvieron que repararla para evitar que se destruyera para siempre. En un capítulo de su libro, Schulenburg nos cuenta: ...la permanencia de la imagen a través del tiempo,dadas sus vicisitudes históricas,nos ha parecido siempre un verdadero milagro (sin embargo,) nosotros teníamos y tenemos la obl...