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Mostrando las entradas con la etiqueta Elecciones 2012

El triunfo de #yosoy132

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Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego han anunciado en estos días que los canales 2 y 13 transmitirán el debate del próximo 10 de junio. Según Salinas Pliego, ese día no hay futbol, así que el 13 está libre para mostrarnos lo que tengan que decirse los candidatos, mientras que aquellos fans de "Pequeños Gigantes" tendrán que esperar hasta la siguiente semana para verlos en acción.  ¿Qué significa ésto para el movimiento #yosoy132 ? Yo creo que es un triunfo. Desde que surgieron hace pocas semanas (parece que hubiera sido hace meses) han logrado ganarse a una parte de la población que los ve con simpatía, y ya consiguieron que los dos canales más importantes de la televisión mexicana transmitan el próximo debate presidencial.  ¿Les parecerá a ellos un triunfo? Creo que no. El hecho de que la Secretaría de Gobernación no haya ordenado todavía que se haga una cadena nacional (todos los canales de televisión y estaciones de radio del país transmitiendo una misma...

¿Y como para qué te gustan los estudiantes?

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¡Al fin las campañas se pusieron divertidas! el affaire Ibero y las marchas del fin de semana pasado lograron despertar a muchos que veían con sopor el reciente proceso electoral. Las opiniones durante la semana anterior fluctuaron entre los que quieren ver las protestas contra Televisa y Peña Nieto como un regreso de los aires democratizadores de 1968, y quienes piensan que los estudiantes han sido manipulados por fuerzas oscuras para servir de carne de cañón en esta segunda mitad del proceso electoral.  Me parece que este asunto está formado por varias piezas que deben analizarse por separado:  1. ¿Es legítima la protesta de los estudiantes? Sí. Estas manifestaciones son extrañas ya que las protagoniza un grupo de estudiantes provenientes de universidades privadas (UIA, Tec, Anáhuac e ITAM). Lo "normal" hasta hace poco era que las universidades públicas salieran a manifestarse, pero la UNAM, la UAM y el IPN no comandan este movimiento, al menos por ahora. Eso quiere ...

EM (IX) Miguel Henríquez Guzmán, una ruptura en la Familia Revolucionaria.

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Érase una vez un político mexicano que quería ser presidente. A pesar de que tenía en su contra a todo el sistema decidió que él merecía la silla presidencial, por lo que reunió a su alrededor a un amplio espectro de la sociedad mexicana que estaba descontenta por la forma en que el país era gobernado. Recorrió todo México en una extenuante campaña presidencial y se sentía el ganador, pero el sistema conspiró en su contra para robarle el triunfo. Sus partidarios lo consideraron el presidente legítimo y estuvieron a punto de levantarse en armas para sostener a su candidato, pero al final él decidió plegarse ante el sistema y el sueño de su presidencia desapareció. Es lugar común pensar que la historia se repite aunque cambien los personajes y los escenarios. Yo más bien creo que ésta siempre se parece a sí misma aunque jamás de manera completa. Entre Andrés Manuel López Obrador y Miguel Henríquez Guzmán hay casi seis décadas de distancia y muchas diferencias, pero también ...

EM (VIII), Ávila Camacho y las presiones dentro del Partido Oficial.

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Uno de los grandes mitos del sistema político mexicano durante el siglo XX dice que el presidente en turno escogía a su sucesor sin tener que rendirle cuentas a nadie. Él sólo decidía por la vida y destino de millones de personas al elegir a la persona que gobernaría a México durante los seis años siguientes. Con el paso del tiempo, esta opinión ha variado. Reconocemos la importancia de los presidentes al momento de escoger a su sucesor y tenemos claro que hubo una "época de oro del tapadismo" (un periodo que va desde la elección de Adolfo López Mateos en 1958, hasta Miguel de la Madrid en 1982), donde casi no hubo otro poder que el del Ejecutivo en este país. Sin embargo, los historiadores y politólogos también nos hemos dado cuenta de que los presidentes no siempre tuvieron la capacidad de imponer a sus sucesores. De hecho, fue más común que tuviera que realizarse una gran campaña de negociación al interior del partido oficial, para que el candidato del presidente tuviera t...

EM (VII), Revisión rapidísima de las leyes electorales del siglo XX.

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Los mexicanos estamos acostumbrados a pensar que las elecciones siempre están amañadas y que por ello las leyes electorales sólo sirven para legitimar los fraudes. No le falta razón a esa idea, pero tampoco es totalmente cierta. Nuestra compleja historia electoral ha fluctuado entre los intentos por convertirnos en una auténtica democracia, y aquellas medidas aplicadas por distintos grupos políticos para proteger sus intereses. Parte fundamental de esta historia son las leyes electorales. Concebidas para regular la competencia por el poder, muchas veces utilizadas a convenciencia de quienes gobiernan o quieren hacerlo. Veamos brevemente algunos puntos de las leyes electorales que existieron en nuestro país durante el siglo XX: 1. Ley electoral de 1911. Promulgada en diciembre de ese año, durante el gobierno maderista. Fue la primera en establecer el voto directo, para elegir a diputados y senadores. Estableció también el voto secreto y permitió que los partidos políticos participaran e...

EM (VI) Vasconcelos y Ortiz Rubio.

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El 17 de noviembre de 1929 se celebraron elecciones extraordinarias para escoger al nuevo presidente de la república, luego del asesinato de Álvaro Obregón y el periodo provisional de Emilio Portes Gil. De un lado estaba un afamado intelectual, rector de la Universidad Nacional y primer secretario de Educación Pública: José Vasconcelos. Del otro, un oscuro diplomático que vivió fuera de México varios años y era casi desconocido en el país. Pero esa cualidad lo convertía en el candidato idóneo para fortalecer al naciente sistema político mexicano: Pascual Ortiz Rubio. El asesinato de Obregón marcó a la clase política de su tiempo. Agotados luego de años de batallas, asesinatos e intrigas, los sobrevivientes se consumían en su búsqueda de más poder. Junto con Obregón iba a regresar a la presidencia ese grupo que lo apoyó en la crisis política de 1920, cuando el entonces jefe del Ejecutivo, Venustiano Carranza, fue asesinado al querer impedir que el manco alcanzara el poder. E...

EM ( V ) la Revolución y las elecciones.

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El sistema porfirista estaba a punto de entrar en una crisis de la que no se recuperaría. Una parte de la sociedad mexicana creía que si Bernardo Reyes se convertía en el sucesor de Porfirio Díaz, México tendría un nuevo gobernante que guardaría la paz y desarrollo que había costado tantos años alcanzar. Sin embargo, don Porfirio no opinaba igual, y prefirió deshacerse de Reyes enviándolo a Europa. Fue entonces cuando, en la escena política nacional, apareció un personaje que con el paso del tiempo se convirtió en el apostol de la democracia. Francisco I. Madero era un hacendado de Coahuila quien por diversas razones decidió dedicarse a la política. Y para ello, escribió un libro que hasta el día de hoy sigue siendo importante: "La sucesión presidencial en 1910". En este libro, Madero señala que para superar la crisis que México vivía era necesario creer en la fuerza del voto, crear un auténtico partido nacional y llamar a elecciones para que la ciudadanía escogiera a sus nue...

EM (IV) ¿Elecciones durante el Porfiriato?

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Pues sí. A pesar de que tenemos la idea de que el Porfiriato fue una dictadura y que en el país no se movía una hoja sin que don Porfirio lo supiera y lo permitiera, la verdad es que entre 1876 y 1911 el país tuvo una intensa vida electoral. Esto puede parecer una contradicción: ¿para qué hacer elecciones si al final don Porfirio lo decidía todo? ¿no era una pérdida de tiempo? la verdad es que las elecciones eran necesarias para legitimar al sistema político y para "medir fuerzas", como se decía en ese entonces. Las elecciones servían para que hubiera una relación armoniosa entre los distintos grupos políticos que existían en el país, los cuales eran totalmente porfiristas, pero se enfrentaban entre ellos para controlar sus regiones. Si bien don Porfirio influía en las decisiones políticas, él reconocía que debía otorgar un cierto margen de autonomía a las élites regionales para contar con su apoyo, y al mismo tiempo tenía que ser el árbitro supremo para evitar que los confli...

EM (III): Las elecciones según la Constitución de 1857.

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A principios de la década de 1850, México tenía poco más de ocho millones de habitantes, la mayor parte de ellos vivían en el campo. Para muchos mexicanos la vida había cambiado poco desde que se consumó la independencia en 1821. Los golpes de Estado, las intrigas políticas, la falta de dinero y las invasiones extranjeras habían puesto al país al borde de la muerte, pero eran pocos los que se daban cuenta de ello. Sin embargo, durante la segunda mitad del siglo XIX, México iba a transformarse. Uno de los ejes de ese cambio sería la Constitución de 1857, la cual condujo al país a una etapa distinta de su historia. En 1854 un levantamiento quitó de la presidencia a Antonio López de Santa Anna. A diferencia de otros pronunciamientos, ésta sería la última ocasión que el célebre "Quinceuñas" gobernaría el país. Además, con ese golpe de Estado llegó al poder una nueva generación, que no participó en la guerra de independencia y deseaba acabar con las rencillas y modernizar a México...

EM (II): elecciones en un tiempo de profunda confusión.

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Entre 1830 y 1850, México tuvo más de 30 presidentes, los cuales duraron menos de un año en el cargo en promedio. Pasamos por distintos sistemas de gobierno: monarquía (1821-1823), triunvirato (1823-1824), república federal (1824-1835, 1846-1853, 1855-1857), república central (1835-1846), y dictadura (1841-1842 y 1853-1855). Todos los presidentes que tuvimos durante la primera mitad del siglo XIX podemos dividirlos en tres grupos: primero, aquellos que fueron provisionales y tuvieron que tomar el cargo porque el presidente electo había sido derrocado gracias a algún pronunciamiento militar. Los presidentes provisionales gobernaron entre algunos días y máximo un año, su paso por la historia fue muy fugaz y son un buen ejemplo de la inestabilidad que caracterizó a este periodo. Tenemos también una serie de presidentes que llegaron al poder gracias a un proceso electoral, por lo que contaron con cierta legitimidad. Ellos son: Guadalupe Victoria (1824), Manuel Gómez Pedraza (1828), Antonio...