¿Y ahora, qué hacemos con la Historia?
Clio, musa de la historia. Desaparecieron los comerciales sobre el Bicentenario, la hotline que me mandaba recaditos sms acerca de eventos, inauguraciones y fechas que celebrar ha enmudecido , los cientos de miles de ejemplares del libro que el gobierno Federal regaló para celebrar los 200 años de ya saben qué están en la basura, o fueron usados para el boiler. Pocos sobreviven en algunas casas, y de esos quién sabe cuántos serán leídos. "Shalalá" ha sido sepultado por nuestro olvido , y sólo falta que los huesos de nuestros héroes nacionales regresen a la Columna de la Independencia para que oficialmente terminemos con las fiestas por el nacimiento de la patria. Ese conjunto de celebraciones, homenajes, desfiles, publicaciones, programas, canciones, pifias, enojos, vergüenzas y demás, ha sido cuidadosamente empaquetado y arrojado al closet del olvido nacional. No más historia, no más recuerdo, no más héroes nacionales convertidos en personajes de caricatura japonesa, al fin...