15 de julio de 2011

¿Seguiremos esperando a Kalimán?



Si tomamos en cuenta los millones de "ninis" que no tienen futuro y que en pocos años van a tener que encargarse de ese país, podemos darnos cuenta de que las cosas no van bien en el rubro educativo (así como en muchos otros).
En los años 50, Corea estaba destruida luego de la guerra civil que la fragmentó. Al mismo tiempo, México vivia una etapa de sustitución de importaciones, aprovechaba la bonanza económica que le trajo la Segunda Guerra Mundial y creía, como le prometió el presidente Miguel Alemán, que todos tendríamos puros, Packards y abonos para los toros.
Décadas más tarde, Corea del Sur se ha convertido en una gran potencia, fundamentalmente porque invirtieron en lo único que realmente es importante: su gente. Los recursos naturales podrán agotarse, pero si tienes personas educadas, motivadas y acostumbradas a solucionar problemas, siempre saldrás adelante.
La educación mexicana es un fracaso. Todos lo sabemos pero siempre hay que repetirlo. Y no es sólo nuestro caso; ahí tenemos el documental Waiting for Superman para darnos cuenta de que Estados Unidos está cayendo igual que nosotros.
México ha creido por décadas que el petróleo siempre estará allí para salvarlo, así como hace siglos estuvo la plata. Bueno, ya es hora de saberlo: el petróleo se ha agotado, el mundo se mueve hacia otras tecnologías y fuentes de energía, y nuestro país se atrasa cada vez más, ya que no se atreve a hacer la revolución que tanto necesita: la de la educación.
¿Cómo caímos en este desastre? ver hacia atrás puede darnos una respuesta.
Todo Estado que se propone lanzar un proyecto educativo tiene que pensar en dos cosas: uno, qué le va a enseñar a sus habitantes; y dos, de qué manera ese conocimiento le va a servir al Estado para legitimarse ante sus gobernados y mantener el sistema vigente.
Cuando México nació como Estado en 1821, la situación era tan caótica, que era imposible pensar en educar a los niños. Fue entonces que una empresa inglesa se encargó de formar a los mexicanos durante décadas.
La Compañía Lancasteriana fue traída a México con la misión de aplicar un modelo educativo basado en el aprendizaje mutuo: los niños aprendían de instructores y luego le enseñaban a otros niños. Al parecer, el modelo Lancasteriano era más barato y funcional que hacer un proyecto educativo gubernamental.
Tanto éxito tuvo la Compañía Lancasteriana, que en 1842 se convirtió en la Dirección General de Instrucción Pública de la República Mexicana.
Mientras tanto, el Estado Mexicano intentaba sobrevivir a las guerras intestinas y las agresiones del exterior. Valentín Gómez Farías, José María Luis Mora y otros intelectuales se esforzaron por crear un sistema educativo nacional que no tuviera nada que ver con las escuelas religiosas que la Iglesia Católica manejaba, pero el Estado era muy débil para impedirlo.
Hasta que se promulgó la Constitución de 1857, México pudo pensar en un proyecto educativo nacional ajeno al dogmatismo, pero tardó años en hacerlo realidad.
La fundación de la Escuela Nacional Preparatoria en 1868 le dio vida a este proyecto nacionalista, pero en realidad fue hasta el siglo XX, con la fundación de la Secretaría de Educación Pública (1921), y la concesión de autonomía a la Universidad de México (1929), que surgieron los dos grandes pilares de la educación pública en nuestro país.
Sin embargo, y desgraciadamente, los planes educativos están determinados por los intereses políticos: Vasconcelos pudo crear un modelo humanista y regaló miles de libros porque tenía el apoyó del presidente Alvaro Obregón, pero cuando pretendió sucederlo ese proyecto se vino abajo.
Plutarco Elías Calles y Moisés Sáenz intentaron otro modelo, más enfocado a la técnica, pero también cambió cuando Lázaro Cárdenas llegó al poder.
Para Cárdenas, la educación era una herramienta para liberar a México de sus ataduras, por eso debía ser científica, alejada de dogmatismos, "socialista", como la llamaron sus enemigos.
Al terminar el sexenio cardenista, Manuel Avila Camacho y Miguel Alemán prefirieron imponer otro modelo que no chocara con la Iglesia Católica, los empresarios, ni con la Unión Nacional de Padres de Familia.
En 1949 nació el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Un brazo más de la Confederación de Trabajadores de México, gracias al cual el corporativismo mexicano se fortaleció aun más. Hay que recordar que el Estado Revolucionario nació luego de aliarse con distintas corporaciones de trabajadores: primero fueron los obreros y los campesinos, pero luego se añadieron los zapateros, albañiles, plomeros, burocrátas y un largo etcétera, que por supuesto incluye a los maestros.
Mientras el sistema político mexicano mantuvo el control del país, los trabajadores se mantuvieron estables. Los problemas vinieron luego de 1968, cuando el sistema comenzó a quebrarse.
Para recobrar la legitimidad perdida, los presidentes Luis Echeverría y José López Portillo abrieron varias instituciones educativas como el Colegio de Bachilleres, el Colegio de Ciencias y Humanidades, la Universidad Autónoma Metropolitana y el Conalep, con el objetivo de darle espacios a los millones de jóvenes que tenía el país, y para tenerlos tranquilos luego de que terminó el movimiento estudiantil.
Pero el Estado vivía una fuerte crisis, y a eso se sumó la crisis económica, que también afectó a los maestros.
En 1989, Carlos Salinas, que había llegado al poder en medio de una tremenda batalla al interior del PRI, se deshizo del líder de los maestros, Carlos Jonguitud Barrios, y en su lugar colocó a una mujer "moderna", "propositiva", y mucho más dispuesta a colaborar con las politicas globalizadoras del nuevo gobierno: Elba Esther Gordillo.
El plan de Salinas buscaba modernizar la educación nacional (algo que se intentó muchas veces en el pasado), pero ahora tomando en cuenta que, gracias a la firma del Tratado de Libre Comercio, los niños mexicanos tendrían que vivir en un mundo con nuevos retos. En 1992 se firmó el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, con la intención de descentralizar la educación en México. Ahora los estados se encargarían de manejar la educación básica, con el apoyo del gobierno federal, los planes de estudio tendrían más que ver con los problemas de cada región, los maestros recibirían estímulos económicos por su trabajo y las escuelas se convertirían en los núcleos de las comunidades.
Desgraciadamente, el Acuerdo se vino abajo con el paso del tiempo. La costumbre, los intereses políticos y la corrupción impidieron que triunfara. Al mismo tiempo, el poder político del SNTE creció, lo que hizo de Elba Esther Gordillo una mujer muy poderosa.
Al llegar Vicente Fox a la presidencia en el año 2000, Gordillo se acercó a él y a su esposa, Martha Sahagún. Los apoyó para sacar una reforma fiscal y para crear los programas "Enciclomedia" y "Guía de Padres". Al mismo tiempo, Gordillo era diputada y coordinadora de la fracción del PRI en la Cámara de Diputados. Los priístas vieron como traición el apoyo que Gordillo le daba a los Fox, (además de que el presidente del PRI, Roberto Madrazo, quiso ser presidente de México y para eso tenía que deshacerse de Elba Esther).
Gordillo fue expulsada del PRI, pero pronto se repuso del golpe. Con el apoyo del más de un millón de miembros que tiene el SNTE creó un nuevo partido: Nueva Alianza. Con una agresiva campaña publicitaria, en la que le pedía a los votantes uno de los tres votos que tenía que emitir en las próximas elecciones presidenciales de 2006, Nueva Alianza ganó el 4% de la votación general y obtuvo su registro definitivo.
A cambio de apoyar a Felipe Calderón como su candidato a la presidencia, Elba Esther Gordillo obtuvo el control de la Subsecretaría de Educación Básica, el ISSSTE y la Lotería Nacional. Si hacemos caso a lo que escribió Jorge Castañeda el domingo 10 de julio de 2011 en el diario Reforma, la Secretaría de Hacienda entrega mensualmente al SNTE algo así como 10 millones de dólares por concepto de las contribuciones de los maestros de todo el país. Y hay mucho más que todavía no tenemos claro, como la rifa de las Hummers, la ropa carísima que usa Gordillo (totalmente imposibles de conseguir para un maestro con su salario normal), sus recientes pleitos con Miguel Angel Yunes y Santiago Creel, y fundamentalmente el camino que siga el SNTE hacia la próxima elección presidencial.
El PRI en este momento cuenta con la intención de voto necesaria como para no necesitar el respaldo de Nueva Alianza. Sin embargo, Enrique Peña Nieto, el más probable candidato priísta para 2012, declaró hoy que su partido está dispuesto a colaborar con Elba Esther para asegurar su triunfo el próximo año.
El SNTE y Elba Esther Gordillo tienen un enorme poder, comparable tan sólo -dice Jorge Castañeda- al de Carlos Slim y Televisa. Eso los hace muy peligrosos para el Estado mexicano. Y mientras tanto, uno de cada cinco niños mexicanos reprueba por lo menos una vez, durante su paso por la educación básica.
México no saldrá adelante si su población no está bien educada, pero para lograr eso hay que tomar muchas decisiones, y la mayoría de ellas son políticas. ¿Seguiremos esperando que nos rescate Kalimán?

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3 comentarios:

  1. Sin duda la educación en México es un desastre. Cada día hay más personas hundidas en la ignorancia, pero además veo cómo nuestra cultura se va más hacia el fondo.

    Las esferas de poder que gobiernan son un cúmulo de personas que sólo buscan poder y más dinero, sin importar a cuántos mexicanos pisen.

    Es triste, por decir lo menos.

    De alguna forma sabía todo esto, pero me encanta cómo analizas el trayecto del modelo educativo de México.

    Muchas gracias por un genial artículo.

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  2. Uffffff, así ¿cuándo? y todo eso sin contar el enorme atraso que arrastramos en cuanto a sistemas educativos, procesos de enseñanza, disparidad en horarios/calendario y calidad de educación, etcétera. El reto es enorme y mientras la maestra siga teniendo la sartén política por el mango, nunca saldremos de lo mismo. Por lo pronto, no sé por quién votaré el 2012, pero sí sé por quién no votaré.

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  3. Todo lo que mencionas es cierto y un comentario más no haría la diferencia ni cambia nada -al menos para mi- lo que me parece importante es preguntarnos por qué un individuo puede concentrar tanto poder y por qué no surge otro u otros con la capacidad de derrumbarlo por qué es tan difícil?. Imagino lo siguiente: un ciudadano con el perfil -supongamos- del "asesino de balderas" harto de semejante situación decida asesinar a esta mujer, qué pasaría? ¿terminaría su poder? llegaría otro igual a ella y nada cambiaría?. Nuevamente pregunto ¿Por qué es tan difícil o qué hace difícil erradicarla?...

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