14 de enero de 2013

El oscuro pasado de Adolfo López Mateos

El artículo 82 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos señala que aquella persona que quiera ser presidente de México debe haber nacido en este país. El antecedente de este artículo está en las constituciones de 1857 y 1824. 
Los que promulgaron estas leyes fundamentales consideraron que sólo alguien que hubiera nacido en este territorio podría desempeñar "leal y patrióticamente" el cargo de jefe del Ejecutivo. 
Anteriormente, su "origen patriótico" debía incluir también a sus padres. Actualmente sólo es necesario que uno de los dos haya nacido en México, para que su hijo pueda competir por la presidencia. Esa modificación constitucional hecha durante el sexenio de Salinas de Gortari permitió que años más tarde Vicente Fox llegara a Los Pinos. 
Se supone, entonces, que todos nuestros presidentes (incluidos los que llegaron al poder vía golpe de Estado) nacieron en esta bendita tierra, como dice la canción. 
Sin embargo, tuvimos un presidente muy carismático pero con orígenes muy oscuros, de quien se dice que no era mexicano de nacimiento, sino que vino al mundo al sur de la patria, en la vecina Guatemala. 
Adolfo López Mateos es recordado como un buen presidente. Los que lo conocieron dicen que en esos años México vivía una época de bonanza. La economía crecía a un 6% anual, la clase media podía vivir cómodamente, el país tenía buenas relaciones con el exterior y el futuro se veía con optimismo. 
En ese mundo idílico el presidente López Mateos era la cereza del pastel: guapo, simpático, galán, "campechano"...a los mexicanos les encantaba que su presidente fuera a ver las peleas de box con muy pocos guardaespaldas, o que usara el Periférico para correr sus autos último modelo, y también les gustaba que el señor tuviera sus amantes. 
Es obvio que no todo era bueno en el México de Adolfo López Mateos. La pobreza seguía sin resolverse, la corrupción era tan común como ahora, los movimientos obreros y campesinos fueron reprimidos con dureza, y este país era en realidad una república autoritaria donde la voz del ciudadano no importaba. Pero hay que decir que muchos mexicanos estaban contentos con esa situación. 
López Mateos era querido por muchas personas, pero en el fondo siempre hubo dudas sobre su origen, ¿dónde había nacido? ¿Quiénes fueron sus papás? ¿Cómo llegó a ser presidente? 
Su biografía oficial nos dice que nació en 1910 en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, era abogado por el Instituto Científico y Literario, entró a la política apadrinado por Isidro Fabela (uno de los políticos mexiquenses más importantes del siglo XX), hizo carrera como senador, luego fue secretario del trabajo con Adolfo Ruiz Cortines, y en 1958 llegó a ser presidente. 
Sin embargo, hasta el momento los historiadores no hemos encontrado documentos que verifiquen lo que se dice en la biografía oficial de López Mateos. Por ejemplo, nadie ha visto su tesis de licenciatura o su título de abogado. 
Sus amigos de juventud lo recordaban como un joven muy galán, con muchas novias, bohemio, que le gustaba el montañismo, y al que le decían "el Guatemala"
Supuestamente, ese apodo surgió porque en 1926 se le ocurrió hacer una excursión hasta allá con varios compañeros. Se fueron caminando desde la Ciudad de México hasta cruzar la frontera sur. 
Tres años después, en 1929, López Mateos regresó a Guatemala, pero no por diversión. Huyó de México para que no lo asesinaran, luego de que José Vasconcelos perdió la presidencia ante Pascual Ortiz Rubio. 
López Mateos fue vasconcelista, y luego de que muchos compañeros suyos fueron asesinados en Topilejo el futuro presidente prefirió huir antes de correr la misma suerte. 
¿Entonces, el rumor sobre el origen guatemalteco de López Mateos fue sólo por esos dos viajes? no. Desde 1946, sus enemigos políticos intentaron destruir su carrera diciendo que no había nacido en nuestro país. 
Como señala Soledad Loaeza, investigadora de El Colegio de México, el 10 de agosto de 1946 un excandidato a senador llamado Adolfo Manero, entregó a la Oficialía Mayor de la Cámara de Senadores y a la Procuraduría General de la República sendos expedientes en los que demostraba que López Mateos nació en Guatemala. 
Manero entregó la copia de un acta de nacimiento guatemalteca, que dice que Carlos Adolfo López Mateos nació en Pasitzia, departamento de Chimaltenango, Guatemala, el 10 de septiembre de 1909, hijo de Gerardo López y Elena Mateos. 
También entregó varias declaraciones juradas de testigos que aseguraban que López Mateos no había nacido en el Estado de México, sino en Guatemala. 
Siete días más tarde, el 17 de agosto de 1946, López Mateos contestó entregando otros documentos que supuestamente comprobaban que sí era mexicano. Entregó una fe de bautismo expedida en Zacatecas a nombre de su padre, la copia de su inscripción al Instituto Científico y Literario del Estado de México, su acta de matrimonio (donde aparece como originario del Distrito Federal), y su cédula de filiación como empleado de la Secretaría de Hacienda. 
Sin embargo, López Mateos no entregó el documento más importante que hubiera acabado con cualquier duda sobre su origen: un acta de nacimiento mexicana expedida a su nombre. 
Además, en sus documentos hay datos que no concuerdan. La fe de bautismo dice "Mariano Francisco", cuando en todos los demás papeles aparece como "Mariano Gerardo", el acta de nacimiento señala que nació en 1909, y el documento de la Secretaría de Hacienda dice que fue en 1908. 
Hay una constancia de la Universidad Nacional Autónoma de México donde se establece que estuvo inscrito en la Escuela Nacional Preparatoria entre 1923 y 1926, pero no su título de bachillerato, ni el de abogado. 
Se supone que la familia de López Mateos se fue a vivir a la Ciudad de México cuando él tenía cinco años (luego de la muerte del papá), pero no queda claro si antes estuvieron en Toluca, en Atizapán de Zaragoza o en otro lugar. 
El 29 de agosto de 1946, la Primera Comisión Revisora de Credenciales de la XL Legislatura de la Cámara de Senadores resolvió que los documentos de Manero no eran concluyentes, así que López Mateos era mexicano por nacimiento, hijo de padres mexicanos por nacimiento. 
Esa decisión impulsó la carrera política de López Mateos, le abrió la puerta para que doce años más tarde fuera presidente. 
Sin embargo, en el dictamen, la Comisión agregó un apartado muy interesante: 
Suponiendo sin conceder (dice el dictamen) que López Mateos hubiera nacido fuera del territorio nacional, se aplicará el artículo 1 de la Ley de Extranjería y Naturalización del 28 de mayo de 1886 (vigente cuando nació López Mateos), que dice que "será mexicano todo extranjero que tenga un hijo mexicano y no desee conservar su nacionalidad anterior". 
O sea, la Comisión le cubrió las espaldas a López Mateos reconociéndolo como mexicano, y señalando también que sus padres lo eran aunque no hubieran nacido en el país. 
¿Puede ser entonces que López Mateos sí fuera mexicano por nacimiento, pero no sus padres? Eso le hubiera impedido competir por la presidencia, y al parecer así fue en realidad. 
Como asegura Jorge Castañeda en su libro "La Herencia" el presidente Gustavo Díaz Ordaz quiso que Jesús Reyes Heroles, director de PEMEX durante su gobierno, fuera el siguiente presidente de México. 
Pero Reyes Heroles era hijo de un español naturalizado mexicano, por lo que no podía competir por el puesto. 
Díaz Ordaz intentó que Reyes Heroles aceptara la nominación, pero él se negó. En un vuelo de regreso después de una gira, Díaz Ordaz se lo dijo directamente: 
"Abogado, ¿conque usted se autodescarta de la contienda por la presidencia?" 
Reyes Heroles respondió: "Si, señor Presidente,  el artículo 82 constitucional me lo impide"
"Pero usted sabe que el Presidente López Mateos era hijo de guatemalteco", le dijo Díaz Ordaz, y Reyes Heroles contestó: 
"Eso sí lo sé, no guatemalteco pero guatemalteca. Por haber sido secretario general del Seguro Social me tocó ver la documentación al respecto, y me encontré con que es verdad que el licenciado López Mateos era hijo de guatemalteca. Pero tampoco era abogado. Cursó la carrera de derecho pero nunca se recibió"
"¿Usted definitivamente se autoelimina de la contienda?" le dijo Díaz Ordaz,
"Sí, señor Presidente. Yo sí soy abogado", respondió Reyes Heroles. 
¿López Mateos era guatemalteco, o hijo de guatemalteca? probablemente nunca lo sabremos con seguridad, pero nos queda claro que, en cualquier caso, López Mateos se valió de sus aliados para eliminar un obstáculo que hubiera destruido su carrera política. ¿Cuántos de nuestros políticos actuales no tendrán secretos parecidos, o peores?




 

1 comentario:

  1. Mi abuelo fue presidente municipal de Tlalnepantla. Mi padre me contaba que cuando Adolfo López Mateos era muy joven trabajó con mi abuelo como su secretario, que efectivamente era guatemalteco y que mi abuelo le ayudó a registrarse como nacido en México (en Atizapán).

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