7 de febrero de 2011

Rumores, despidos y medios.

Nos despertamos con la noticia de que otra vez, Carmen Aristegui, una de las periodistas más importantes de México, sale de una empresa radiodifusora por razones que, hasta el momento, no están claras. Hace dos años, Aristegui terminó su contrato con WRadio y éste no fue renovado "por incompatibilidad editorial". En ese momento se adujeron muchas razones, desde que a ella le desagradaba que una computadora controlara los cortes de estación impidiéndole hablar el tiempo que quisiera, hasta que fue una orden de la Presidencia de la República por darle espacio a Andrés Manuel López Obrador.
Ahora, al parecer, el problema estuvo en una nota que dio a conocer el jueves pasado, cuando el diputado por el PT, Gerardo Fernández Noroña, organizó uno más de sus acostumbrados escándalos en la Cámara de Diputados, al colocar una enorme manta en la que señala que el presidente Felipe Calderón tiene problemas de alcoholismo; un rumor que nos ha acompañado a lo largo del sexenio.
Aristegui habría quedado en medio de este problema al haber comentado el rumor al aire, y específicamente al señalar que sería bueno que la Presidencia de la República hiciera un comentario al respecto, fundamentalmente para acallar esas habladurías que, a pesar de algunos extraños comportamientos por parte de Felipe Calderón, siguen siendo solamente rumores.
El caso es que, ayer en la tarde, MVS comunicó a sus trabajadores que Aristegui quedaba fuera de la empresa por "transgredir el código de ética", y ya no hay ninguna referencia a la periodista en la página de la empresa.
Twitter está enloquecido, como siempre que pasan estas cosas. La gente opina y vuelve a opinar, esperando que Aristegui, Calderón, MVS, o alguien, ponga orden en esta situación.
Yo no sé qué pasó en realidad; supongo que pronto lo sabré (como todos los que seguimos este chisme). En este momento no puedo dejar de pensar en los compañeros de Aristegui, en la gente que trabaja en MVS y que los están cociendo a tuitazos por lo ocurrido, como si ellos fueran responsables.
Debe ser difícil pertenecer a un proyecto que se presenta como democrático, comprometido con la libertad de prensa y las causas sociales; ver que decapitan a tu comandante y seguir en el buque soportando el vendaval.
No creo que este día sea sencillo para Ezra Shabot, Luis Cárdenas, Fernanda Tapia, el Dr. Bolavsky y los que conforman MVS Noticias. Eso de saber que la competencia está hablando de tus problemas, que tu público te acuse de ser un traidor, y quedar en medio de una enorme bronca entre una periodista, un gobierno y una empresa, es para acabarte todo un frasco de paracetamol.
Las relaciones entre la prensa y los gobiernos no son sencillas, eso lo sabemos todos. Justo hoy iba a dedicar este post a platicarles sobre uno de los diarios más famosos y polémicos de la historia de México: El Imparcial.
Un periódico que surgió a la sombra del Porfiriato, que durante décadas fue acusado de "parcial" y vendido a los caprichos del dictador, y que a casi cien años de su desaparición, apenas estamos empezando a analizar con otro cariz, para darnos cuenta de que no todo en él fue malo.
Pero por hoy, ese tema tendrá que esperar. No veo cómo insertarlo en lo que estamos viviendo hoy (aunque ya lo haré, no desesperen).
Nunca me ha gustado el estilo de Carmen Aristegui. Me parece un buen ejemplo de amarillismo radiofónico.
Y sin embargo, es (o era) el único noticiero que yo escuchaba por las mañanas. Por algo sería.
No está padre encender la radio y saber que ya no puedo escucharla.
Y no está bien que su salida esté llena de rumores.
Este país necesita noticias, tiene que saber sobre muchas cosas que están pasando y van a determinar nuestro futuro.
Por el bien de la sociedad mexicana, este tipo de incidentes deberian ventilarse, para que todos estemos enterados y podamos actuar en consecuencia.
Como público, sería bueno que pudieramos enterarnos de los detalles que conforman las líneas editoriales de los medios de comunicación, y especialmente aquellos que buscan informarnos.
Porque cuando ocurren estos cambios violentos y no contamos con una explicación clara, los únicos que pierden son los medios.
Ojalá pronto, por el bien de todos, sepamos la verdad.



2 comentarios:

  1. Volvemos al tema de la madurez social (¿existirá ese término?) siempre he creído que los mejores noticieros son los de radio, donde los periodistas por alguna causa se notan más libres y fluidos. Escuchaba a Aristegui como quien es, una periodista importante aunque con un Pejismo demasiado evidente. No me parece sensato que un periodista transmita tan abiertamente sus preferencias políticas, so pena de que le suceda lo que le sucedió. Esto tampoco lo celebro, ahora podríamos hablar de la madurez lamebotas empresarial, pero creo que es uno más de los riesgo que puede Carmen asumir. Seguramente pronto la escucharemos en otro lado, la censura ya no se puede manejar como antes ahora que prácticamente todos podemos expresarnos abiertamente en muchos medios.

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  2. mas haya de que si es o no pejista que tambien deberiamos ver claro que lo que transmite la television abierta en sus noticieros es peñismo y/o panismo creo que hay que ver que es malo que saquen asi auna periodista, desde luego la periodista en cuestion tiene cierta tendencia izquierdista, pero no por tu tendencia y comentarios te deben correr, ella nunca amenazo a nadie o hizo algo que este realmente fuera de la etica como lo dice su ex-empresa, pero la verdad es que el rumor del que ella hablo es algo a lo que todos o mas bien algunos exigimos respuesta, ya sea que saquen un comunicado oficial que diga lo contrario o que lo confirme, pero hagan algo para desmentir y no correar y acallar, por que entonces solo confirman lo que se rumorea...

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