5 de abril de 2010

El capo y el periodista.




Todo comenzó con una llamada. Un gran capo deseaba reunirse con un periodista famoso para conversar. Al principio parecía una broma -no todos los días un delincuente tan importante busca a un afamado reportero para platicar con él-, pero al paso de los días se descubrió la verdad. Luego de algunos arreglos, de esperas impacientes, y de miedo ante lo que pudiera ocurrir, dos entrevistas se llevaron a cabo.
La revista Liberty publicó la primera entrevista el 17 de octubre de 1931. La segunda apareció ayer 4 de abril de 2010 en el semanario Proceso. Los personajes del primer encuentro fueron Al Capone, uno de los mafiosos más importantes en la historia de Estados Unidos, y Cornelius Vanderbilt jr., nieto de un gran magnate y reportero afamado por derecho propio. La otra reunión fue entre Julio Scherer una leyenda del periodismo mexicano, e
Ismael "El Mayo" Zambada, capo del Cártel de Sinaloa.
Entre las dos entrevistas hay 79 años de distancia. Pero en ambas conviven dos poderes, el de los medios y el del crimen organizado.
Cornelius Vanderbilt jr recibió un telegrama en su rancho de Nevada, en agosto de 1931. Al Capone deseaba reunirse con él en Chicago, en el Hotel Lexington -propiedad del Capo. Antes de la reunión, Vanderbilt le entregó una nota a un conocido suyo, para que fuera abierta en caso de que no regresara a una hora preestablecida. La nota contenía la dirección del Hotel Lexington. Sin embargo, la conversación fue tan agradable que ésta se alargó, hasta que una llamada telefónica interrumpió a Al Capone. Éste le pasó el auricular a Vanderbilt Jr, y le dijo: "es la policía, dicen que le he secuestrado".
Un día del mes de febrero de 2010, Julio Scherer recibió un mensaje en el que le invitaban a conocer al Mayo Zambada. Luego de comprobar la veracidad del mensaje, Scherer accedió al encuentro. Aunque no da mayores datos, al parecer hizo un largo viaje para encontrarse con Zambada: un taxi, cuatro automóviles, una camioneta, dos casas de seguridad y muchos guardaespaldas fueron necesarios para que el fundador de
Proceso se encontrara con el líder del Cártel de Sinaloa.
Capone era un sujeto locuaz. durante su entrevista platicó sobre sus orígenes, su familia, sus negocios, y La Prohibición, gracias a la cual había hecho su fortuna. Como señaló a Vanderbilt, gracias a la Ley Volstead, tan sólo el 35 % de sus ingresos eran producto de la venta clandestina de licores.
Capone pensaba que prohibir la venta de alcohol sólo había disparado el crimen en Norteamérica. Le parecía injusto lo que estaba ocurriendo y señaló que pronto sería derogada, lo que le causaría grandes problemas financieros. "
Mientras la ley siga en vigor y quede alguien dispuesto a violarla, habrá un lugar para gente como yo, que descubre que depende de ella mantener la espita abierta".
El Mayo Zambada no platicó mucho con Scherer. De hecho le prometió otra entrevista para después (y quizá junto a su amigo Joaquín Guzmán Loera, "El Chapo", el narcotraficante más buscado de México). Pero sí le mencionó algunos datos interesantes. Quizá el mayor de ellos es el miedo con el que vive ante la posibilidad de que lo capture el Ejército Mexicano. No sabe cuándo ocurrirá eso, ni si tendría el valor para suicidarse en caso de estén a punto de atraparlo. No platicó con Scherer sobre sus inicios en el narcotráfico; en cambio, le reclamó haber publicado una nota sobre la boda del "Chapo" Guzmán y Emma Coronel Aispuro, algo que, dice "El Mayo", nunca ocurrió.
Para "El Mayo" Zambada, el gobierno llegó tarde a la lucha contra el narcotráfico y es imposible resolver en días los problemas que se generaron durante años. El gobierno está inflitrado y el presidente Calderón vive engañado por sus colaboradores, quienes temen decirle la verdad: están perdiendo la guerra. "
Un día decido entregarme al gobierno para que me fusile. Mi caso debe ser ejemplar, un escarmiento para todos. Me fusilan y estalla la euforia. Pero al cabo de unos días vamos sabiendo que nada cambió (...) el problema del narco envuelve a millones. ¿Cómo dominarlos? En cuanto a los capos, encerrados, muertos o extraditados, sus reemplazos ya andan por ahí".
Antes de terminar la entrevista, Capone le dijo a Vanderbilt que era vital que los americanos se unieran para que el país no se resquebrajara. Ante los millones de pobres por la Gran Depresión, el hambre, el frío, y el fantasma del comunismo acechando a América, era obligatorio luchar para ser libres y defender un sistema que le daba oportunidades a todos.
El "Mayo" Zambada le propuso a Scherer que se tomaran una foto. Un sombrero blanco llegó a las manos de Zambada, quien le preguntó su opinión a Scherer: "
El sombrero es tan llamativo que le resta personalidad", le contestó. Por eso, Zambada prefirió tomarse la foto con una gorra. Esa portada vale tanto o más que la entrevista, por todo lo que dice y calla acerca de esa plática.


3 comentarios:

  1. Muy bien, muy bien, me gustó mucho la relación que haces de ambos hechos. Gracias por poner la historia tan a la mano. ¡Felicidades! Norma Saldaña.

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  2. Hola... Gracias por este gran trabajo de comparación. Me pareció increíble el trabajo de Scherer a la hora de la entrevista. Saludos...

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  3. Justo le pregunté a un colega periodista gringo si sabía de una entrevista comparable a la de Scherer-Mayo y le mencioné a Al Capone, pero ya no lo googlié. ¡Gracias por la investigación y el relato! (lo indexaré en DrogasMexico.org)

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