26 de marzo de 2009

Echeverría, exonerado por lo ocurrido en 1968.



El diario Reforma informó hace unas horas que un tribunal federal de última instancia absolvió al Expresidente Luis Echeverría de tener alguna responsabilidad por los violentos acontecimientos ocurridos durante el movimiento estudiantil de 1968.
Echeverría, quien era Secretario de Gobernación en ese año (el segundo cargo más importante del poder ejecutivo en México), llevaba más de un año en prisión domiciliaria, en su mansión de la elegante colonia San Jerónimo Lídice.
El abogado de Echeverría, Juan Velázquez, fue quien informó a Reforma sobre la decisión tomada por el Quinto Tribunal Colegiado Penal del DF.
De acuerdo a la decisión del tribunal, en 1968 se cometió un grave delito por parte del Gobierno Mexicano, ya que tuvo el propósito de acabar con un grupo opositor, pero no hay pruebas suficientes para culpar a Echeverría
En su informe de gobierno de 1969, el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz asumió la responsabilidad absoluta por los hechos ocurridos el año anterior y con ello abrió el camino para que Luis Echeverría se convirtiera en su sucesor.
Es indudable que Díaz Ordaz es el culpable absoluto de la matanza del dos de octubre, por la sencilla razón de que, como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas Mexicanas, sólo a el podían obedecer el Ejército y el Estado Mayor Presidencial para cometer un crimen como ese.
Sin embargo, todavía sabemos muy poco sobre los entretelones del poder durante esos años, por lo que no podemos simplemente descartar la participación de otros personajes, como Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional, y por supuesto, Luis Echeverría.
La noticia sobre su exoneración me sorprendió escuchando una de las arias más hermosas de Giuseppe Verdi: Va, pensiero, que pertenece a su ópera Nabucco.
Es el coro del tercer acto, cuando los esclavos hebreos cantan sobre su desgracia en Egipto, pero también es un canto de esperanza. El pueblo judío le pide al Eterno que les infunda la fuerza necesaria para volver a su patria.
Posteriormente, los independentistas italianos convirtieron a Va, pensiero en un himno por la unidad de su patria.
No tengo más que decir sobre Echeverría. Que otros lo sigan haciendo. Sólo pienso que en momentos como éste, cuando la ley protege a quien debería castigar, la historia se nos aparece para exigirnos que jamás olvidemos todo lo ocurrido.
Que vuele el pensamiento con alas doradas, que el arpa de oro de los fatídicos vates reviva en nuestros pechos el recuerdo y nos hable del tiempo que fue; que cante un aria de crudo lamento al destino de Jerusalem, y que el Señor inspire una melodía que infunda virtud al padecimiento.



1 comentario:

  1. DESDE Q SE LE ACUSO POR GENOCIDIO, POR QUERER HACER DEMASIADO RUIDO A NIVEL INTERNACIONAL, SE ABRIO UN ESPACIO PARA LA EXONERACION, ERA UNA GRAN OPORTUNIDAD DE HACER JUSTICIA EN PARTE, PERO CREO Q TENDREMOS Q ESPERAR A Q ESTE TIPO SE MUERA PARA SABER UN POCO MAS O LO Q FALTA EN REALIDAD, ES CAPAZ DE DEJAR UN TESTAMENTO CON SU CONFESION COMO ALGUNOS MILITARES INVOLUCRADOS...
    ES UNA PENA, PERO AQUI NOS TOCO VIVIR...

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