27 de febrero de 2009

Carl Sagan y el equipo para detectar fraudes

Fue uno de los difusores de la ciencia más importantes del siglo XX. Con su serie de televisión "Cosmos" logró que millones de personas nos interesáramos por la naturaleza y los viajes espaciales. Carl Sagan dedicó su vida a investigar el universo. Fue astrónomo y entre muchas otras cosas promovió la búsqueda seria y científica de vida extraterrestre con el programa SETI.

Su último libro se llama El Mundo y sus demonios. La ciencia como una luz en la oscuridad, y lo escribió poco antes de morir de leucemia, en 1996. En este trabajo, Sagan expresó su preocupación por el retroceso de la ciencia ante el avance de las falsas creencias. Cada vez más personas sabían sobre OVNIS, telepatía, magnetoterapia, el poder de las pirámides, el Triángulo de las Bermudas y cosas así, y al mismo tiempo desconocían los avances del conocimiento científico.

Se desprecia lo que se desconoce, y vivimos en una sociedad que depende totalmente de los descubrimientos que hace la ciencia en sus múltiples campos, pero no sabemos cómo se produce ese conocimiento. Esa es una de las razones de la fama de tipos como Jaime Maussán.

En El mundo y sus demonios…Sagan expuso un conjunto de procedimientos que debe seguir todo aquel que pretenda hacer un trabajo científico serio. Me parece que a los historiadores no nos vendría mal leer estos procedimientos, no porque nos sean desconocidos, sino porque nos dan otra visión de los aspectos que siempre debemos tener en cuenta para que nuestras investigaciones valgan realmente la pena.

Al mismo tiempo, cualquier persona debería conocer estos consejos: no sirven sólo para investigar las estrellas o el pasado; también son buenos para cuestionar a los políticos que nos gobiernan:

  • Siempre que sea posible tiene que haber una verificación independiente de los “hechos”.
  • Para promover un debate que valga la pena, hay que reunir todos los puntos de vista sobre el “hecho”.
  • Cuidado con los argumentos de autoridad: las “vacas sagradas” también se equivocan.
  • Siempre hay que tener más de una hipótesis. Ante un problema hay que plantearse diversas formas de explicarlo y luego pensar en cómo podrían refutarse esas formas. La hipótesis que sobreviva tiene más posibilidades de ser correcta, en lugar de quedarse con la primera que se nos ocurrió.
  • No te cases con la primera hipótesis que se te ocurra, simplemente porque se te ocurrió. Date la oportunidad de contrastarla con otras ideas; al final, si eres sincero, lo que importa es solucionar el problema y no meramente imponer tus opiniones.
  • Siempre que puedas, cuantifica. Aquello que es mensurable tiene más posibilidades de brindar una respuesta correcta.
  • Si tienes un argumento armado por varios eslabones, cada uno de ellos tiene que ser válido por sí mismo. Lo mismo funciona a la inversa: no se vale manipular un conjunto de hechos verídicos para producir una conclusión falsa (algo que es muy común).
  • La Navaja de Occam sigue teniendo filo: “a igualdad de condiciones, la solución más sencilla probablemente es la correcta”.
  • Es tan importante dejar claro lo que descubriste, como la manera en que lo descubriste.
  • Separa las variables. Comprende cada aspecto del problema antes de integrarlos y proponer una solución.


Las falacias más comunes y peligrosas de la lógica y la retórica:


a) El argumento ad hominem: en el que se ataca al que discute y no a su argumentación.

b) El argumento de autoridad: que nos lleva a aceptar lo que dice una persona simplemente porque le tenemos confianza, y no por los datos comprobados que haya exhibido.

c) El argumento de consecuencias adversas: “Vale más lo malo por conocido que lo bueno por conocer”, o “el mal que estamos sufriendo es nada comparado con lo que tendríamos que padecer si no hubiéramos tomado esa decisión”

d) La “Llamada a la ignorancia”: declarar que todo lo que no ha sido demostrado debe ser cierto, y viceversa. “Todos los políticos son ladrones”, a pesar de que la vida política mexicana parece argumentar lo contrario, no tenemos pruebas para asegurar que TODOS se dedican a robar al Erario

e) El “argumento especial”: una respuesta no argumentada a un problema, y cuyo valor está en otros aspectos, como la confianza en el peso de una autoridad. “¿Por qué el gobierno permitió que operaran empresas fantasma que especulaban con fondos muy riesgosos que al final quebraron, dejando en la calle a miles de inversionistas? Argumento especial: lo que pasa es que tú no entiendes sobre el mercado financiero y no conoces la legislación que existe al respecto”.

f) “Selección de la observación”, enumerar las circunstancias favorables y esconder las desfavorables. Cualquier anuncio de un partido político en el que presentan sus aciertos, pero jamás hablan de sus errores.

g) El manejo conveniente y manipulado de las encuestas, sin ofrecer una metodología clara sobre su realización.

h) Argumento non sequitur, “no sigue” en latín, es una proposición que simplemente no permite que se le rebata. “Ganaremos la guerra contra el narcotráfico”. ¿No habría otras formas de tratar los problemas que generan la producción, la distribución y el consumo de las diferentes drogas que existen?

i) “Post hoc, ergo propter hoc”, en latín significa “después de esto, luego a consecuencia de esto”: “Desde que las mujeres salen a trabajar, la delincuencia se ha disparado debido a la desintegración familiar”.

j) Pregunta sin sentido: ¿Qué hubiera pasado si a Colosio no lo hubieran asesinado? Es imposible modificar el pasado.

k) La falsa dicotomía: “si no eres parte de la solución, eres parte del problema”, o “los derechos humanos son para los humanos, no para las ratas”. Separa a todos en dos grupos: humanos y ratas, y se arroga el derecho de decidir quién merece ser protegido por la ley y quién no.

l) El corto plazo contra el largo plazo, preferir lo “urgente” sobre lo “importante”: “es urgente terminar con la delincuencia, pero el Estado no cuenta con los recursos económicos y políticos suficientes para mejorar el nivel educativo de la sociedad”. Si no atiendes realmente el segundo problema, jamás solucionarás el primero.

m) Confusión de correlación y causa: “El narcotráfico se ha convertido en un serio peligro para la supervivencia del Estado Mexicano, por eso hay que prohibir los narcocorridos.”

n) El “hombre de paja”, caricaturizar una postura para atacarla fácilmente: “Los que se oponen a la participación de la Iglesia Católica en la vida pública son simplemente unos talibanes del liberalismo”

o) Manejarse con medias verdades: “Estaríamos mejor con López Obrador” ¿Por qué? Nadie puede garantizar que López Obrador se habría enfrentado a los problemas que ahora vivimos, ni que intentaría resolverlos de la misma manera en que lo hace Felipe Calderón.

p) Palabras equívocas: “El peso se deslizó 30% con respecto al dólar”, para no decir que el peso perdió su valor.


2 comentarios:

  1. Tienes razón: no nos vendría mal tomar en cuenta estos procedimientos.
    Hay muchas lagunas que le ponemos a los textos muchas veces sin darnos cuenta.

    Te deseo buen finde.
    Saludos.

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  2. No sabes, me cae como anillo al dedo que revivieras este post, de verdad lo agradezco y lo mejor, lo utilizo, ahora que tengo que poner en firme todas las ideas que me rondan la cabeza.
    Parte de los problemas actuales creo se fundan en la pereza mental, en lo habitual que se está volviendo la vida fácil y el recibir todo digerido. Estamos perdiendo la capacidad de cuestionarnos sobre lo que sucede, de utilizar el pensamiento lógico, de ser más analíticos y de no tragarnos todo lo que los medios nos presentan y el ir adapatando las ideas a conveniencia, dejarse llevar, la cosa simple.
    La cientificidad de los hechos sociales nunca debe perder vigencia, para entender de dónde venimos, lo que somos y hacia dónde vamos.
    Sandra

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