24 de diciembre de 2008

Obama, Teotihuacan, Nochebuena

I
El próximo 20 de enero de 2009, Barack Obama se convertirá en el 44 presidente de los Estados Unidos. Para su ceremonia de toma de posesión, Obama ha decidido que quiere que le tomen el juramento de rigor poniendo su mano sobre la biblia que usó para la misma ceremonia el presidente Abraham Lincoln, en 1861.
Si todavía queda por allí alguien que crea que la historia ya se acabó y no vale la pena conocerla, y que los gestos simbólicos no tienen valor alguno, piénselo dos veces. No por nada el primer presidente norteamericano de color sabe que le es conveniente apoyarse en la figura del hombre que abolió la esclavitud durante el siglo XIX.

II
Al parecer, el plantón de investigadores en Teotihuacan tuvo éxito. Reforma publicó hoy que el Gobierno del Estado de México y el INAH se comprometieron a retirar los taquetes que ya habían clavado en las pirámides y rellenar los agujeros que ocasionaron. Según Benito Taibo, vocero del INAH, no habrá visitas nocturnas en el sitio el 29 de enero, (como estaba programado), y se encargarán de arreglar todos los daños cometidos.
Espero que así sea, pero será necesario que los investigadores del INAH y la comunidad historiográfica mexicana estemos pendientes de ello.

III
Hace algo más de 2 mil años nació un niño judío en una apartada región del Imperio Romano. Su vida ha sido oscura para la mayoría de los investigadores (a pesar de su enorme fama), y lo que sabemos de él cubre apenas unos pocos años, los últimos de su vida. Con una mezcla de ideas nuevas y antiguas, este niño (ya adulto) propuso a sus contemporáneos una revisión del Judaísmo, en la que enfatizaba el perdón y el olvido como instrumentos para cancelar el pasado y lograr la armonía entre las personas.
Luego de su violenta muerte, esta persona fue cada vez más y más importante para sus seguidores, que ya no eran sólo judíos, sino también romanos, griegos y norafricanos. Con el paso de los siglos sus ideas se convirtieron la religión oficial del moribundo Imperio. sus nuevos sacerdotes tomaron elementos de viejas creencias para vestir al nuevo culto; una de ellas fue una fiesta que los romanos celebraban durante el solsticio de invierno.
En el pasado, conforme el tiempo pasaba los días se hacían cada vez más cortos, el frío, el hambre y las enfermedades hacían presa de los antiguos pueblos, sumiéndolos en la tristeza y la desesperación.
Sin embargo, aquellos que sobrevivían, se daban cuenta de que poco a poco los días volvían a alargarse y el frío se alejaba. El clima se hacía benigno y era posible sembrar la tierra.
Los antepasados de los romanos se dieron cuenta de que había un día en el que el sol los iluminaba muy poco, pero este momento que podía ser francamente aterrador daba paso a días más cálidos y felices.
El sol era como un recién nacido, un "Niño Sol" cuyo nacimiento era festejado con danzas y alegría, pues les regresaba la esperanza de que el tiempo no se había acabado y de que la vida seguiría presente.
"Sol Invictus" era el nombre de esa fiesta, de la que se apropiaron los cristianos para convertirla en la Nochebuena.
En el fondo, seguimos festejando lo mismo: el regreso de la esperanza. Dicen que el próximo año será peor que éste, lo cual sería un motivo para no festejar la navidad. Sin embargo, yo creo que es precisamente por eso por lo que hoy en la noche deberíamos rodearnos de nuestra gente querida y pasar un rato a gusto. Necesitamos esperanza para afrontar lo que venga.
También necesitamos memoria. Y esa es una de las funciones de la historia. Hemos vivido épocas muy oscuras. Pero hemos salido adelante. Y en cada una de esas etapas tuvimos una navidad en la que podíamos "detener la historia" aunque fuera por un brevísimo instante, para retomar fuerzas y enfrentarnos al futuro.
Hoy es nochebuena y para mis bloglectores deseo que la pasen muy agradablemente, que coman rico, beban (con moderación) y se diviertan mucho, pues también de esas cosas está hecha la historia.
Les dejo un pequeño regalo: una canción que me recuerda viejos momentos, cuando la vida era más sencilla... y, ahora que lo pienso, este video se ha convertido ya en un documento histórico sobre la vida cotidiana, las mentalidades y los poderes político y económico en la sociedad capitalista de la segunda mitad del siglo XX. ¡Sea como sea, les deseo una feliz navidad!

2 comentarios:

  1. Gracias Arno. Feliz Navidad para ti también.

    Un abrazo.

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  2. Interesante post. suave por tu blog =)

    saludos!

    Benjamín Alonso

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