1 de diciembre de 2008

CiberMadero, la Historia de Bronce en paquete virtual.

La semana pasada me obsequiaron este material en un CDRom, pero ayer me enteré de que todo el material que contiene ese disco está en línea.
Lo primero que hay que decir es que el INEHRM hizo un enorme y encomiable esfuerzo. A cien años de la publicación del libro de Francisco I. Madero, La Sucesión Presidencial en 1910, decidieron festejarlo haciendo una reedición.
Lo interesante, es que la reedición no es en papel, sino en forma de un micrositio que está pegado a su página principal. Eso permite que, potencialmente, millones de personas en todo el mundo puedan leer la obra de Madero, algo que un libro en papel no puede hacer.
Lo segundo es que, a pesar de tanto esfuerzo para realizar este material, es triste ver que los resultados no cumplen con las expectativas que un ciberlector podría tener. Vamos por partes.
El micrositio está formado por seis apartados: un estudio introductorio de Alejandro Rosas, dos ediciones facsimilares del libro (la primera, de 1908, y una que en 1960 hizo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público), una galería fotográfica, un video sobre el libro y un cuento animado para niños.
En su estudio, Rosas narra la vida de Madero, un hacendado de Coahuila que en 1904 empieza a participar en la política nacional, y que tres años después inicia la redacción de su famoso libro. Rosas se detiene en aspectos interesantes, como el mensaje fundamental de La Sucesión... (el deseo de que todos los mexicanos participen en la vida política para que el poder absoluto desaparezca y México se convierta en una sociedad democrática), algunos aspectos sobre la edición y distribución del libro, y la respuesta que éste tuvo.
Es un estudio esencialmente descriptivo, interesante, pero que deja un hueco importante sin llenar: en su esfuerzo por contar la historia de la creación de La Sucesión..., Rosas simplemente no menciona qué pasó con ese libro después de que Madero llegó a la presidencia. Hubiera sido una gran contribución saber si el libro tuvo o no alguna influencia en años posteriores y por qué. Pareciera que este punto no es tan importante, y que sólo es necesario conocer la historia de La Sucesión... en el tiempo de su autor, pero cuando analizamos el resto del material que forma el micrositio descubrimos que esa estrechez de miras llegó más allá hasta formar la idea central sobre la cual se realizó toda esta ciberobra. Eso lo explicaré más adelante.
Como ya dije, el micrositio contiene dos ediciones facsimilares de La Sucesión..., la mejor trabajada (ciberespacialmente hablando) es la primera, que corresponde a la edición de 1908. Cuenta con varios botones que hacen el acceso más amable para el ciberlector, quien además puede descargar la obra completa en PDF para leerla en papel.
No pasa lo mismo con el segundo facsímil (el de 1960). Aunque también es descargable, no cuenta con los botones que mencioné antes, y tienes que abrir varias páginas para ver la obra, lo que hace que la consulta sea cansada. Creo que este segundo facsímil se merecía un tratamiento igual que el anterior, además de que habría sido más interesante que nos comentaran por qué lo editó la Secretaría de Hacienda, a cargo de quién estuvo el cuidado de la edición, y otra clase de aspectos que nos permiten saber más sobre el libro en sí.
Hay una galería fotográfica dividida en dos apartados: las fotos familiares de Madero y su vida pública. Las fotos están desplegadas en una mesa virtual y cada una tiene un pequeño texto explicativo. Es un muy buen trabajo, pero tiene el inconveniente de que parece un espacio "de relleno", que no está vinculado al tema fundamental del micrositio, que es La Sucesión...
Contiene también un video que dura algo más de 9 minutos, donde aparecen imágenes de Coahuila, de la Hacienda de la familia Madero, hay algunas entrevistas, y también aparecen algunas de las fotos que ya vimos antes en la mesa virtual. No es un mal video, pero si es un material "broncíneo", algo que se relaciona con ese estudio introductorio de Rosas y que te explicaré después de que termine de describir el micrositio.
La última parte es "Miguel, el libro de Madero 1908. Cuento animado" Un relato para niños que al parecer es la parte de una obra mayor. Miguel es un niño que tiene una campanita con la que viaja por el tiempo y decide ir hacia 1908 para no contarle a sus papás que reprobó un examen. En 1908 se encuentra a un viejecito que está leyendo La Sucesión... y se encuentra extasiado ante lo escrito por Madero. Miguel, influido por el ejemplo patriótico de Madero (quien se atrevió a decirle vía su libro a Porfirio Díaz que su gobierno absolutista debía terminar), decide regresar a su tiempo a contarle a sus padres la verdad sobre el examen.
Como dije al principio, yo creo que este micrositio es un gran esfuerzo por divulgar la historia nacional para que le llegue a toda la gente que se pueda. Sin embargo, le veo dos problemas, uno de forma y otro de fondo.
El problema de forma consiste en la distribución del material en el micrositio. Por un lado está el texto de Rosas, por otro los facsímiles, más allá las fotos, luego el video y por último el cuento. No hay una verdadera unión entre todos los elementos, simplemente están desperdigados. Algunos sólo repiten su contenido, como es el caso de las fotos, el video y el estudio. Me atrevo a sugerir que habría sido muy interesante que a esas dos ediciones facsimilares le añadieran una tercera: una edición virtual comentada.
La característica de esta edición sería que, (luego de un gran trabajo de análisis del texto de Madero), cada término fundamental de La Sucesión... fuera un link que llevara a otro espacio donde hubiera texto, audio, imágenes o video. Por ejemplo, cuando Madero habla sobre Santa Anna, eso podría llevarnos a una ficha sobre el famoso "quinceuñas"; lo mismo cuando se refiere a Juárez, Díaz, los problemas del campo, o cualquier otro tema. Con eso, los autores del micrositio habrían hecho realmente su edición comentada del libro de Madero, un trabajo mucho más propositivo y valioso que el sólo hecho de agrupar información que muchas veces es repetitiva.
El segundo punto es "lo Broncíneo" y tiene que ver con el texto de Rosas, el video y el cuento para ñiños (y con todo el micrositio, en realidad). Al final de ciberleerlo, uno queda con la sensación de haber visto una ciberhagiografía. Madero, el hombre, no está en ninguna parte del material; en su lugar tenemos a un santo laico inspirado por los espíritus del más allá para que comande la sacra labor de purificar a su patria. El Madero del micrositio no tiene sombras ni dudas y decide abandonar su deliciosa vida campirana por el bien de México. En una parte del video el locutor de éste lee un fragmento de una carta que Madero dirige a su padre, en donde le dice: "para mí, que tengo gustos tan sencillos, la fortuna no me hace falta". ¡En verdad es difícil creer que haya tenido gustos tan sencillos luego de ver esos caballos, esos trajes y esa enorme casona!
El Madero que nos presenta este micrositio simplemente no es humano. Respeto profundamente la labor divulgadora que hace el INEHRM, y entiendo que al final es un organismo del Estado mexicano y su interés radica en fortalecerlo a partir de crear y sostener un discurso historiográfico. Pero no puedo dejar de preguntarme, ¿para qué, entonces, acercarse a historiadores académicos educados en la noble tradición del cuestionamiento, interesados en encontrar las certidumbres sobre el pasado, y francamente descontentos ante los relatos de bronce? ¿vale la pena entregar becas y hacer foros con historiadores ávidos de cuestionar las antiguas posturas sobre el pasado, para terminar haciendo esos relatos que aprendimos en la primaria y que, bien sabemos, son culpables de que a la gente no le guste la historia? ¿No se merece la sociedad mexicana una presentación más humana de sus personas ilustres? ¿Cómo podemos imitar el ejemplo de un ser que es perfecto nosotros, la gente común, que vivimos con nuestros pequeño vicios y virtudes?
Espero que el INEHRM siga haciendo micrositios, y que la divulgación histórica cada vez sea de mayor calidad. Pero también deseo que su trabajo se aleje cada vez más de las estatuas y tenga el calor y la sencillez para acercarse a las personas de carne y hueso. Al final, ellas son las que necesitan un discurso historiográfico de fácil comprensión pero de alto nivel, que respete su inteligencia, que les permita cuestionarse el pasado y les muestre alternativas con las cuales construir entre todos nuestro presente. ¿O tú, qué opinas?





1 comentario:

  1. SIEMPRE ES RECONFORTANTE CONOCER MAS ALLA DE LOS LIBROS DE TEXTO OFICIALES Y LAS ESTATUAS DESGASTADAS; SIEMPRE SE APRENDE ALGO NUEVO Y MADERO ES MAS QUE EL "SALVADOR" Y MUCHO MAS Q EL "MEDIUM MARIONETA "
    GRACIAS...

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