22 de junio de 2009

Fernando VII y el acta de independencia del Imperio Mexicano


Así como en fechas anteriores el diario Reforma ha dado noticias sobre la posibilidad de intercambiar con España varias banderas que fueron parte del Ejército Insurgente, ahora nos habla sobre la posibilidad de que Fernando VII haya conseguido el original del Acta de Independencia y lo tuviera oculto en la parte posterior de una pintura suya.
La información de Silvia Isabel Gámez señala que en 1830, y a través de su secretario particular, Pascual Vallejo, Fernando VII consiguió el Acta de Independencia, con la intención en algún futuro de usarla a su conveniencia para recobrar los territorios de Nueva España.
Fernando VII, "El deseado" fue un monarca autoritario al que le tocó vivir la invasión napoleónica, la promulgación de la Constitución de Cadiz y la pérdida de gran parte del imperio español.
Al promulgarse la independencia mexicana en 1821, los Tratados de Córdoba firmados por el último virrey, Juán de O´Donojú y por el Primer jefe del Ejército Trigarante, Agustín de Iturbide, señalaban que México sería una monarquía y que el trono sería ofrecido a Fernando VII, con la intención de que una familia real (los Borbones) gobernaran en lo que ya eran dos países separados.
Sin embargo, Fernando VII nunca aceptó la oferta, por lo que Iturbide se convirtió en el primer emperador mexicano, por muy poco tiempo.
En 1829, España intentó invadir México sin éxito, pero al parecer eso no quitó de la mente de Fernando VII la posibilidad de recobrar la antigua colonia.
Sin embargo, en el reportaje de Gámez no queda claro por qué guardaron el Acta de Independencia atrás de un cuadro, ni cómo, al parecer, pasó primero a la biblioteca de Maximiliano de Habsburgo, luego a ser propiedad de Joaquín García Icazbalceta y de su nieto, para terminar finalmente en el Archivo General de la Nación.
En todo caso, es una historia interesante, sobre un monarca que fue visto como la promesa de cambio por sus súbditos, y al final se convirtió en una pesadilla para ellos.
Por cierto, no sé si alguna vez has leído el texto del Acta de Independencia del Imperio Mexicano. El próximo 28 de septiembre (cuando cumpla 188 de haberse firmado) prometo hacer un análisis en forma de ella. Mientras tanto la dejo aquí para que conozcas su contenido:

La Nación mexicana, que por trescientos años ni ha tenido voluntad propia, ni libre el uso de la voz, sale hoy de la opresión en que ha vivido.Los heroicos esfuerzos de sus hijos han sido coronados y está consumada la empresa enteramente memorable, que un genio superior a toda admiración y elogio, amor y gloria de su patria, principió en Iguala, prosiguió y elevó a cabo arrollando obstáculos insuperables.Restituída, pues, esa parte del Septentrión al ejercicio de cuantos derechos le concedió al Autor de la naturaleza y reconocen por inajenables y sagradas las naciones cultas de la tierra, en libertad de constituirse del modo que más convenga a su felicidad, y con representantes que puedan manifestar su voluntad y sus designios, comienza a hacer uso de tan preciosos dones y declara solemnemente, por medio de la Junta Suprema del Imperio, que es nación soberana e independiente de la antigua España, con quien, en lo sucesivo no mantendrá otra unión que la de una amistad estrecha en los términos que prescriben los tratados: que entablará relaciones amistosas con las demás potencias, ejecutando, respecto de ellas, cuantos actos puedan y están en posesión de ejecutar las otras naciones soberanas: que va a constituirse con arreglo a las bases que en el Plan de Iguala y tratados de Córdoba estableció sabiamente el primer Jefe del Ejército Imperial de las Tres Garantías, y en fin, que sostendrá a todo trance y con el sacrificio de los haberes y vidas de sus individuos (si fuere necesario) esta solemne reclaración, hecha en la Capital del Imperio a 28 de septiembre del año de 1821, primero de la Independencia mexicana.

Agustín de Iturbide, Antonio, obispo de Puebla; Juan O’Donojú; Manuel de la Bárcena, Matías Monteagudo, José Yáñez, Lic. Juan Francisco de Azcárate, Juan José Espinosa de los Monteros; José María Fagoaga, José Miguel Guridi y Alcocer, El Marqués de Salvatierra, El Conde de Casa de Heras Soto, Juan Bautista Lobo, Francisco Manuel Sánchez de Tagle, Antonio de Gama y Córdoba, José Manuel Sartorio, Manuel Velázquez de León, Manuel Montes Argüelles, Manuel de la Sota Riva, El Marqués de San Juan de Rayas, José Ignacio García Illueca, José María de Bustamante, José María Cervantes y Velasco, Juan Cervantes y Padilla, José Manuel Velázquez de la Cadena, Juan de Horbegoso, Nicolás Campero, El Conde de Jala y de Regla, José María de Echeveres y Valdivielso, Manuel Martínez Mansilla, Juan Bautista Raz y Guzmán, José María de Jáuregui, José Rafael Suárez Pereda, Anastasio Bustamante, Isidro Ignacio de Icaza, Juan José Espinosa de los Monteros, vocal secretario. Tendrálo entendido la regencia mandándola a imprimir, publicar y circular. México, 6 de octubre de 1821, primero de la independencia de este Imperio. —Antonio, obispo de la Puebla , presidente. —Juan José Espinosa de los Monteros, vocal secretario.

1 comentario:

  1. Interesante, para reavivar la polémica por la "independencia", ¿quién se se independiza de quién?¿los mexicanos de España? ¿los criollos de la Madre Patria? ¿los pueblos originarios? de ellos ni hablar.

    José P.

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