23 de febrero de 2009

Un mapa para la Independencia.


Por Marcela Guerra Noriega


Es simplemente enorme la cantidad de libros que se han escrito sobre el movimiento insurgente. Desde las primeras obras propagandísticas hasta los estudios más recientes, el campo historiográfico independentista es casi bicentenario, como el hecho que festejaremos en 2010. Un historiador que pretenda investigar esta etapa se encuentra frente a un gigantesco panorama compuesto por los textos que al respecto existen, y para un lector que desea conocer un poco sobre este momento puede ser atemorizante encontrarse con tantos libros sobre el tema.

Investigar el movimiento Independentista es como adentrarse en un tupido bosque; hace falta un mapa que pueda guiar al viajero en su empresa. Y eso es lo que Antonio Annino y Rafael Rojas ofrecen en este volumen. Ambos cuentan con una amplia experiencia en el medio historiográfico y son miembros de la División de Historia del Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE.

El libro está dividido en dos grandes apartados: el primero consiste en una presentación de aquellas líneas generales sobre las cuales se ha investigado el proceso independentista desde 1808 y hasta 2005; y el segundo es una extensa bibliografía, que rescata la mayoría de lo que se ha escrito al respecto en casi doscientos años.

Antonio Annino se dedicó en este volumen a investigar cómo se escribió sobre la Independencia durante el siglo XIX. Analizó la construcción de la idea de nación y su importancia para el desarrollo de la historia, para luego enfocarse en tres periodos fundamentales: la etapa del patriotismo criollo novohispano (en la que surgió la idea de que México merecía ser un país separado de la monarquía española); el momento posterior a 1821, cuando el país vivió una constante crisis política y económica; y por último el surgimiento de un nuevo poder que logró integrar a los diferentes grupos políticos durante el Porfiriato, hasta su momento cumbre en 1910.

Por su parte, Rafael Rojas se dedicó a analizar la historiografía independentista del siglo XX. Comenzó con aquellas obras que se escribieron durante los festejos del Centenario, comenta después el enfrentamiento de facciones que se dio durante la Revolución, y termina concentrándose en el surgimiento de una historia académica que empezó a la mitad del siglo pasado con la revisión del periodo virreinal y continúa hasta el día de hoy, con el trabajo que se lleva a cabo en numerosos centros de investigación y universidades en México y el extranjero.

De la historia de la Independencia novohispana se puede decir lo mismo que de la Revolución Mexicana: ambas fueron una suma de revoluciones, de movimientos con intereses diversos que muchas veces terminaron enfrentados entre sí. En la historia que comenzó en 1810 encontramos grupos que deseaban un México separado de España pero que compartiera con ella un gobierno supranacional; también estaban los que querían el nacimiento de una nación soberana; los que sólo deseaban que los criollos gozaran en América de los mismos derechos que tenían los peninsulares; y un amplio grupo que se benefició apropiándose de bienes ajenos.

Esa diferencia de intereses hizo que la escritura de una historia de la Independencia nacional fuera una labor muy compleja; y más aún si tomamos en cuenta que cuando ésta se logró no dio paso a una era de progreso (como lo esperaban los patriotas criollos). El México independiente vivió sus primeras décadas en medio de una profunda crisis política y en el riesgo constante de desaparecer. Tuvo que pasar casi medio siglo para que la nación lograra pacificarse y construir un proyecto de futuro en el que se hizo necesaria una historia que le diera sentido y dirección.

Si bien la Revolución Mexicana también enfrentó a múltiples facciones, su resultado final logró que se consolidara una historia patria, la cual también servía para justificar la existencia del nuevo aparato Estatal; pero fue hasta el siglo XX, con la profesionalización de la historia, cuando la Independencia fue vista con un cariz distinto. Surgieron nuevos temas, producto de la inquietud de los historiadores. Ya era posible preguntarse sobre la influencia internacional en el proceso, la participación de las masas, el papel de la economía, el rol jugado por las creencias durante la rebelión y muchos otros más.

La enorme bibliografía incluida por Annino y Rojas es prueba de ello. En un libro relativamente pequeño (y bellamente diseñado), los autores lograron condensar un enorme cúmulo de ideas sobre la Independencia, lo que lo convierte en un texto guía fundamental para adentrarse en esta etapa de la historia de México.


Antonio Annino y Rafael Rojas, La Independencia. México, FCE/CIDE, 2008.

1 comentario:

  1. MUY ABURIDOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

    ResponderEliminar

Todos tus comentarios serán publicados, sólo te pido que pongas tu nombre y te portes con los demás tal y como te gustaría que se portaran contigo. Por favor no alimentes a los Trolls. ¡Gracias por participar!